Letra chinaEn ocasiones, nuestras peores enemigas… al menos las mías. Siempre molestando, nunca cuadra nada, no sale la inspiración, ni los sinónimos del Word te valen… Hoy vamos a enfrentarnos a ellas cara a cara con dureza. En otras entradas escribí sobre estructuras, tema, proceso… Hoy, haciendo caso a las encuestas, voy a juntarlo todo y a hacer una entrada sola para esas enemigas que se pueden convertir en amigas, incluso en amantes, si sabes cómo tratarlas.

Como ya dije en otros posts, lo primero es la inspiración. Componer sin inspiración es como comer sin hambre, te terminas hartando y no es agradable. Así que busca algo que te guste mucho y que te inspire, da igual que te vayan los deportes extremos, las películas (de cualquier tipo), las telenovelas emotivas, los superconciertos de tus bandas favoritas, el porno, la cerveza, tu novia/o  o las cantigas medievales. Lo importante es que sea algo potente que te vuelva loco/a.

El paso siguiente es encontrar el tema sobre el que vas a escribir. Sobre esto también escribí en otro post un poco: tienes que tener unos conocimientos básicos sobre el tema sobre el que vas a escribir; el tema sobre el que escribas debería encajar en los temas estereotipados  que se observan en el estilo musical en el que vas a componer la canción, y que ese tema sobre el que escribas te guste también ayude.

Ahora que ya quemamos la parte de la “pre-escritura” vamos con lo duro del tema: el writing (a tope de power the house, por supuesto). Antes de escribir en sí la canción no Tira el ordenador por la maldita ventanaviene mal para empezar un poco de brainstorming (o sea, anotar en un papel palabras dentro de ese tema que se te vengan a la cabeza). Y hablando de anotar cosas en un papel. Antes de continuar, me gustaría daros un consejo que estoy seguro que agradeceréis: cuando escribáis letras, hacedlo como si fuera el p*** siglo XV. NADA DE ORDENADOR. A lápiz, a boli o a pluma, en papel o en pergamino, pero el ordenador F U E R A. Os lo dice la  voz de la experiencia, escribir en ordenador (si lo conseguís) es extremadamente

difícil, contraproducente y además, la composición saldrá mediocre. ¿Por qué? No tiene nada que ver con la tecnología. Es por la atención. Hoy en día, un ordenador es la distracción nº1 del mundo. Todo el mundo está colgado de o en Internet, y eso no nos pasa desapercibido, por lo que cuando estamos delante de la pantalla, no nos concentramos absolutamente nada, y es muy difícil estar dándole a la cabeza, escribiendo en el Word, y desoír la dulce voz de Twitter, Facebook, Tuenti o Youtube, por ejemplo. Así que ya sabéis. OLD SCHOOL.

Y sin irnos del tema. Tras el brainstorming ya tendrás una idea del tipo de vocabulario que usarás, y alguna melodía ya estará sonando en tu cabeza. Da lo mismo que sea tuya o ya esté inventada, lo importante es que la oigas. Será tu guía. Empieza sin fijarte demasiado en la métrica, solamente rimando, y enlazando poco a poco los versos, dándole forma a la canción. No marques demasiado las rimas, salvo que el estilo en el que estás componiendo sea rap o similares. En la mayoría de los géneros, una rima repetitiva suena pedante. Incluso en el rap, en el cual la rima repetitiva durante un pedazo de canción es un recurso extendido, las rimas sutiles son las que triunfan, con las que te sacas el sombrero.  Así que tú deja fluir tu inspiración, y ya verás como lo que sale de manera natural va a terminar siendo lo que más guste. Otro consejo a tener en cuenta es que lo que escribas sea lo que se conoce popularmente como “pegadizo”. Esto se basa en un par de cosillas: la métrica y la rima. Sí, otra vez. Esas dos zorrillas no nos van a dejar en paz nunca. En cuanto a la métrica, cuanto más largo sea el verso, más complicado será que se “pegue”, pero si lo consigues, el efecto también será mayor. ¿Y cómo lo consigues? Con su amiga, la rima. Todo tu tema debe estar ligado internamente por una serie de rimas que lo líen cada vez más como una tela de araña. Pueden ser rimas más simples, como en el pop o el punk, o rimas más complejas, como en el rap (por ejemplo). Siempre recurro al rap como ejemplo de buenas letras porque es el estilo que más se presta, pero hay que tener algo de criterio, porque en ese mundillo hay de todo, aunque la mayoría de los buenos o famosos sean grupos de calidad (por lo menos en España).

El brainstorming es una herramienta imprescindible

Otro tema interesante sobre la composición de la letra es la creación del “ambiente”, un “mundo” en el que se desarrolla la canción. La creación del ambiente es tarea prioritaria de la música, pero la letra debe apoyarlo. Existen recursos poéticos para esto, pero si no quieres quemarte los ojos estudiando tochos de literatura, mi consejo es el siguiente: utiliza el vocabulario para crearlo. Si quieres crear un ambiente cargante, agobiante, emplea palabras como “encerrar, escapar, asfixiado…”. Si, en el caso contrario, quieres crear un ambiente más bucólico, romántico, o tranquilo basta con que emplees palabras suaves, dulces, agradables al oído como “dulce, bonito, paz, armonía, tranquilidad…” esas cosillas, ya vas pillando

¿no? Para una canción revolucionaria “lucha, levantarse, sobrevivir…” o para una festiva “fiesta, bailar, música, luces…”. El brainstorming es más útil de lo que parece.

Sobre lo que hablaba antes, en ese momento de histeria en el que me fui un poco del tema, es sobre el entorno en el que escribes. Debe ser un lugar en el que te sientas cómodo y te inspire. Dentro de casa, el mejor lugar es una habitación con la puerta cerrada, luz natural a poder ser, y el menor nivel de ruidos posibles, para que lo único que escuches sea tu mente. Si tienes ánimos de irte por ahí con tu libreta y tu boli, y además hace buen día, puedes irte al monte, a un parque tranquilo, a una playa desierta, un descampado, las rocas al lado del mar, una casa abandonada, una cueva,  lo que se te ocurra. Ante todo debe ser un lugar tranquilo y lo más solitario posible. Recuerda: vas a componer, no a hacer un reportaje de callejeros.

¿Componer solo/a o con colegas? Normalmente componer es una tarea personal e íntima, pero se puede dar el caso de que quieras componer con tus amigos, novio/a, compañeros de grupo, etc. Si compones con gente, lo mejor es que cuanta menos gente sea, mejor. El número máximo no debería superar las 3 personas. Entre los que estéis componiendo debe haber confianza total, si no se podría hacer bastante difícil la tarea. Debéis estar todos preparados para echar un rato componiendo, de nada vale que uno se aburra a los 10 minutos, rompería el ritmo y la inspiración. Todos deberéis aportar ideas y estar de acuerdo en lo que estáis componiendo. Si hay buen feeling debería salir un trabajo bastante rico y elaborado.

Después de la composición debes encontrar una base musical que la complemente, pero eso ya es otra historia, sobre la que ya hablaré en otro momento. Solamente tener en cuenta por ahora que la música debe crear el mismo ambiente en el que la letra se ve enmarcado.

Bueno, tras esta parrafada que me acabo de mandar, a mi más puro estilo, me despido esperando una vez más que el tiempo que pierdo tecleando estas palabras os sirva de ayuda, y que no se desvanezcan como un paquete de tabaco a la puerta de un colegio. ¡Hasta otra!

P.D.: Si la letra te da mucho trabajo en un momento determinado, tómate  un descanso y deja ese tema de lado por un rato, porque al fin y al cabo…, solo son letras.


Estos días estoy por inaugurar categorías, y hoy abro una bastante interesante. En estas publicaciones iremos estudiando el estilo de distintos artistas, y dando las claves para conseguir su sonido . Sin embargo hay que tomar estas entradas con cuidado: si bien pueden ser bastante educativas, pueden hacer que solo copiemos a este grupo o artista. Es por esto que hay que tener en cuenta que las entradas “Componiendo al estilo de…” deben servirnos para enriquecer nuestros temas, letras o sonidos, y no para copiarlos.

Hoy empezamos con hard rock de la escuela australiana, nada menos que “AC/DC”. Os preguntaréis por qué escogí este grupo. Pues bien, normalmente busco el grupo más representativo y sencillo de estudiar, y éste da en el clavo. Comencemos:

LA LETRA:

Si miramos cualquiera de las letras de AC/DC, veremos que normalmente son letras enérgicas, sobre temas como el sexo, el alcohol, o cualquiera de los “tópicos rockeros” en general. Y tú, querido lector, dirás: “Pero eso es demasiado fácil”.¡Te equivocas! Es fácil hablar de esos temas, es cierto, pero no como ellos lo hacen. Tampoco es que sea muy difícil, pero ese pequeño salto de calidad es en lo que debemos fijarnos. Ese salto de calidad se lo dan las metáforas. Muchas letras de AC/DC hay que leerlas dos veces: una leyendo lo que dicen, y otra leyendo entre líneas, lo que realmente quieren decir. Éste será un recurso útil en cualquier estilo debido a que deberemos meter bastante información en pocas líneas. En cuanto a los versos, suelen ser cortos, entre 7 y 11 sílabas, como será común en muchos estilos de rock. Las estrofas serán de longitud estándar, con una estructura de: 2 estrofas – (puente (poco empleado)) – Estribillo. Esta estructura se podrá repetir (obviamente cambiando la letra de las estrofas) entre 2 y 4 veces en una canción.

LA MÚSICA:

Las estructuras musicales de este grupo son, en general, bien simples (uno de los principales motivos por los que escogí a AC/DC). Priman las progresiones de acordes del estilo I-IV-V  o I-IV-VII. Uno de los puntos fuertes musicalmente hablando de este grupo son sus riffs. Suelen ser potentes y definir la canción. Sin embargo, al igual que el resto de su música, son composiciones muy simples, empleando en muchas ocasiones incluso pentatónicas. Llegados a este punto, nos damos cuenta de que todo lo que hace AC/DC es sencillo. Sin embargo, ¿por qué son prácticamente únicos en su estilo?¿Qué los diferencia? Pues como en todo, la diferencia es el modo de hacerlo. El guitarrista, Angus Young, tiene toda la técnica de cualquier guitarrista de heavy metal con un feeling propio del blues. Ese “sentimiento” que le pone es lo que marca la diferencia en los solos por ejemplo. Los ritmos de batería, como el resto, son simples. Sin embargo, hay que remarcar la buena coordinación de los instrumentos. Cada uno tiene su papel, y llena su “hueco” al máximo. Los ritmos, aunque simples, cada uno es distinto del otro, lo que da una sensación de mayor profundidad. Además, los distintos punteos del guitarra solista en las partes vocales consiguen aumentar esa “profundidad”, lo que hace que, con estructuras simples, se consigan sonidos increíblemente buenos y adecuados a la canción.

Después de este pequeño análisis, pongo aquí unos cuantos vídeos para apreciar lo que remarqué anteriormente.


Hoy, debido a una noticia que he visto en la televisión sobre Antonio Vega, se me ha ocurrido rendir homenaje a los grandes de este arte que es la composición. Por un día dejaremos de lado nuestros prejuicios musicales para escuchar buena música escrita por genios, aunque algunos de ellos nos dejaron hace tiempo. De todas maneras, su música continúa con nosotros. Y empezaremos por él:

Antonio Vega (1957-2009)

Fue un autor, escritor y un compositor y cantante español. En 1978 formó junto a su primo Nacho García Vega el grupo Nacha Pop, originado en otra banda, Uhu-Helicopter, de la que provenían ambos. Su disco de presentación se editó en 1980, y en 1988 el grupo se separó tras una exitosa carrera, con seis álbumes de estudio y uno en directo. Vega comenzó entonces su carrera como solista, en la que editaría cinco discos de estudio, un álbum en directo y un recopilatorio de colaboraciones con otros artistas.

Es el compositor, entre otros grandes temas, de “La chica de ayer” o “El sitio de mis recreos”. Es recomendable buscar música de este artista si todavía no has escuchado nada sobre él. Sus canciones transmiten sus sentimientos de una manera que muy pocos artistas consiguen. Es un modelo a seguir en el ámbito de la composición (ya que en el de la vida no le fue demasiado bien).

Es por ello  que hoy le rindo este pequeño homenaje (aun siendo rockero empedernido) a este maestro de la canción en español. Esperamos que descanse en paz en los brazos de Dios… No, ahora en serio. Siempre le recordaremos, su obra es inmortal.

Yosi Domínguez (1948-presente)

Yosi es el cantante y compositor principal del grupo ourensano de rock Los Suaves. Sus canciones hablan de diferentes temas tales como el amor, la pérdida, el día a día, la muerte, la noche, las mujeres, el alcohol, el rock… En algunas canciones de Los Suaves, Yosi es el autor tanto de la letra como de la música. Sin ir más lejos, el disco de Los Suaves El jardín de las delicias está compuesto en su totalidad (tanto letra como música) por Yosi.

Es un gran artista, con una experiencia vital de vértigo, y con muchos himnos a su espalda. Con 60 años, todavía sigue subiéndose a los escenarios y componiendo como si fuera el primer día. De él debemos aprender su honestidad a la hora de componer, y su estilo catártico en cuanto a las letras.

Mark Knopfler (1949-presente)

Cantante, compositor y guitarrista de Dire Straits, grupo disuelto en 1995, por el cual saltó a la fama.

Es zurdo, aunque diestro tocando la guitarra. Toca la guitarra utilizando sus dedos en lugar de una púa (es decir, toca punteando y con la peculiaridad de producir un sonido limpio y propio), cuando los dedos se suelen utilizar con la guitarra clásica.

Knopfler normalmente toca la guitarra eléctrica, por ejemplo la Fender Stratocaster, aunque a veces también lo hace con la acústica. Este estilo peculiar y poco practicado por los grandes guitarristas del rock, le hace característico de un sonido inconfundible, dotando a sus obras de unas armonía, matices y cadencias que beben de la música de los años 50 y 60 y que el propio Knopfler se ha encargado de evolucionar también con la introducción de disonancias.

Todos los guitarristas apreciamos realmente a este genio, y aunque no seas guitarrista, pronto sabrás percibir la calidad de Knopfler. Su manera de tocar, directa desde el corazón, imprimiéndole su sello y su sentimiento a cada nota de su guitarra, y a cada palabra de su canción, hacen de él un magnífico compositor y músico.

Doy por terminado este primer post sobre grandes compositores (en adelante haré más) y aprovecho para abrir nueva categoría, “Historia”, en la que trataré todos los temas relacionados con la historia de la música popular (o no, quién sabe). ¡Hasta otra!


 

 

Buenas una vez más, colgadillos de las peripecias compositivas. Hoy voy a seguir dándoos consejos y cagando sentencias, pero esta vez, no serán mías las palabras. Navegando por la

 

web me di cuenta de la cantidad de gente que hay por ahí dedicándose al noble arte de instruir a la gente en el campo de la composición. Y muchos coinciden en dar una serie de consejos cortos, como una suerte de “diez mandamientos” que hemos de seguir a la hora de componer. Así que voy preparando las tijeras y el pegamento… y empezamos:

Éstos primeros “20 mandamientos” son de un artista argentino llamado Charly García, del grupo “Serú Girán”:

1 – Hacer una buena canción de modo fácil es imposible.

2 – Componer es matemática pura. A mí me interesa la fórmula.

3 – La letra es generalmente un complemento de la música.

4 – Si uno escribe solamente lo que le pasa, es un periodista.

5 – Componer, para mí, es una excusa para grabar. Me gusta más grabar que componer.

6 – Básicamente, componer es como pintar: es usar un espacio. Es como dibujar.
7 – No hay ningún misterio en componer. Como dijo Peter Gabriel: “Si le ponés un revólver a cualquiera que quiere componer, compone”. ¡Si es macho, compone!

8 – Es muy importante saber tocar canciones para hacer canciones. Los grupos que sólo tocan sus canciones no saben tocar otras canciones. Y generalmente sus temas son horribles: están mal hechos. Hay cosas que son 2 + 2 = 4.

9 – Para componer, hay que empezar por la infancia: recordar una gran canción y tratar de hacer una igual. Parte de la melodía de “Desarma y sangra” la hice a los doce años. Todo está atrás, cuando eras chico.

10 – Para hacer un tema como “Promesas sobre el bidet” hace falta una brasilera divina y un bidet. Y son cosas que no están al alcance de todos.

11 – La música solamente existe en este planeta porque hay aire. El universo es todo silencio.

12 – No veo una separación entre lo que me imagino y lo que se percibe que me imagino. Como la música es un artificio, es como estar adentro de las canciones. Cada vez me doy más cuenta de que uno quiere admitir algo que no se puede admitir.

13 – En las letras, antes inventaba cosas que no había vivido, y después las viví.

14 – Puedo componer sin escuchar. Lo tengo en la cabeza, lo escribo y ya está.

15 – Me gusta la abstracción y que eso sea una canción.

16 – Ahora compongo con loops: agarro una parte de un DVD y arranco, porque sé en qué tono están las películas.

17 – Alguien me dijo que en el futuro no iba a haber más artistas de la música. El concepto de artista iba a ser democrático: una máquina en el escenario y gente en los asientos, conectada con una máquina.

18 – Soy muy consciente de la música. Escucho más que todo el mundo. Es como si tuviera visiones de rayos X. No puedo evitar ver todo, y todo es una sinfonía constante.

19 – El peor ruido es un mal disco. La gente no tiene ni idea de eso, pero podés manipularlo. Yo quiero componer, y componer es manipular.

20 – ¿Saben cómo componían los Rolling Stones? El manager se dio cuenta de que no podían seguir tocando covers toda la vida, viviendo de los temas que les hacían Los Beatles, y a ellos no se les había ocurrido componer. Entonces les dio un grabador, una guitarra y una raya, los encerró en el baño y les dijo: “La bolsa la tengo acá afuera, hasta que no hagan una canción, no salen de ahí adentro”. O sea: “La necesidad es la madre de la invención”, como diría Frank Zappa.

Se nota el aire rockero de nuestro amigo Charly, sobre todo en el rompedor final. Algunas ideas las comparto y otras no, pero en la mayoría de ellas tiene razón. Es necesario al menos tener en cuenta el estilo que se entrevé a la hora de componer, ya que puede ayudarnos a nosotros a formar nuestro propio estilo.

Los siguientes consejos los copié de un post en el foro de Taringa.net, son obra de un usuario del citado foro llamado jantsch90. Se refieren sobre todo a la letra, pero son realmente buenos. Ahí van:

1. Siempre que empieces a componer una canción (en general) corrije hasta el final, no te detengas. También es bueno escribir de más para después editar la idea principal. Probablemente es el tip que más he escuchado, pues ocurre que luego se complica o se vuelve tedioso estar regresando a componer algo, cuando en aquel momento estabas inspirado y sabías precisamente lo que querías decir.

2. No busques siempre la rima exacta, hace que se oiga tonto muchas veces. Tampoco cambies el orden de enunciados para que rimen las palabras, por lo mismo. Crea frases originales, evita dichos populares, no trillados o choteados. Cambiar lo que dice siempre el coro ayuda, no siempre tiene que ser el mismo. Por cuestiones de retención se acostumbra respetarlo en su forma principal.

3. Evita comenzar una canción escribiendo su título. Aunque no es regla, esto puede limitarte en su desarrollo, y en la exploración de más ideas o asociaciones. Deja el título para el final, ahí podrás tomar una mejor decisión en retrospectiva.

4. Toma ideas que la experiencia te deja: los hechos, libros, opinión. Lo que vives y consumes te enriquece, así que aprovecha la vida para consumir cosas de provecho (valga la redundancia). Documéntate.

5. NO dejes ir nuevas melodías que salgan de tu mente/instrumento. Aprende a escribir música si quieres interpretarla exactamente en caso de no poderlas completar en el momento. Aunque hay una contra-teoría al respecto de esto: si llegando a una nueva sesión de ensayo no te acuerdas de esa melodía, es que probablemente no valga la pena.

Es decir, si tienes buena memoria, no apuntes los riffs; tócalos bastante y déjate venir con la rola entera. Otro día regresa a la canción y lo que recuerdes bien es lo que quedará y lo malo seguramente se olvidará.

7. Aprovechar los géneros musicales. Igual que los colores, todos tienen un origen, matiz y pueden contar una historia. No hay ninguno que sea bueno ni malo.

8. Escribir después de haber tenido “un enorme despliegue de emociones”. Amenizar un lugar para escribir puede ayudar mucho en estos momentos de lucidez (puede ser todo obscuro o un cierto ambiente emotivo, depende de tu estilo).

9. Si eres mejor en el instrumento, haz la música primero, que es lo que te expresa. Ten la idea concreta de lo que escribirás, no solo a lo tonto. Pero sigue tu emoción, lógica etc. Una guitarrista una vez me recomendó que imaginara un video de lo que escribo, para que te dé más imágenes, más material.

10. Procura escribir lo que tienes dentro. Las mejores ideas mueven con franqueza nuestros corazones; la música nos da el sentimiento, la letra el razonamiento. No sobrepongas uno y otro, pues no siempre es lo recomendable cursilerías como la que acabo de escribir jeje.

Extra: (y un poquito en resumen) Cuando grabes una compilación, NO hacer rolas para rellenar a la malagueña. Hay que hacerlas como si cada una fuera tu bebé y fuera tan importante una como otra. Existen roles y características para cada una según los que arman sus álbumes como una narración completa, pero se ha contrarrestado esa percepción desde la venta de canciones únicas en línea. Cada pieza puede ser la favorita para ciertas personas en un disco.

 

Existen muchas otras compilaciones de consejos, pero estas dos me parecieron las más educativas y jocosas (sobre todo la primera) para que la gente se vaya haciendo a la idea. Voy a “categorizar” esto como “Consejos rápidos” para que le echéis un globo ocular cuando os veáis en apuros cual princesa de cuento. ¡Nos vemos en la siguiente parida!


De ahora en adelante escribiré también sobre composición musical pura y dura, (aparte de seguir en la línea de la composición de la letra, el proceso, las estructuras, la inspiración…) lo que significa que tendré que tirar de vez en cuando de conocimientos musicales básicos, y es necesario que en este post (y seguro que en algún otro) deje constancia de algunos conceptos a los que recurriré en adelante, para que luego no os suene a chino lo que escribo. Intentaré dejar los conceptos bien claros y que se entiendan.

GRADO

Es una unidad abstracta que nos permite referirnos a una nota determinada en una escala , o cierto acorde respecto a otros. Los emplearemos sobre todo para estudiar los intervalos de la composición.

ESCALAS

He aquí alguna información útil sobre las escalas:

  • La mayoría de escalas tradicionales tienen 7 notas, salvo las pentatónicas que tienen 5.
  • Las escalas diatónicas constan de 5 tonos y 2 semitonos. Un tono es la medida convencional para representar en música la distancia entre, por ejemplo, los grados I y II de la escala jónica (la que todos conocemos de “do re mi fa sol la si” es la escala jónica de “Do”, pero eso se verá más adelante). En otras palabras, la distancia por ejemplo entre “do” y “re”. Un semitono es la mitad de un tono. Tomando el ejemplo de la escala jónica, es la distancia entre los grados III y IV (o entre “mi” y “fa”).
  • Existen los llamados “modos griegos”, que no son más que escalas diatónicas mayores y menores basadas en cambiar la colocación de los tonos y semitonos a lo largo de la escala. De momento tampoco los veremos, ya que requiere por lo menos una entrada entera debido a lo lioso del tema. Por el momento, citaré sus nombres para que nadie se asuste si en algún momento los nombro: Jónico (escala mayor natural), Dórico, Frigio, Lidio, Mixolidio, Eólico (escala menor natural) y Locrio.
  • Para ampliar info, puedes visitar la página de Wikipedia sobre escalas musicales.

ACORDES

Un acorde es un conjunto de dos o más notas tocadas simultáneamente (a la vez). Hay multitud de acordes, tantos como combinaciones posibles entre notas, pero los más conocidos y empleados en la música popular son los mayores, los menores, los acordes de séptima y los acordes de quinta. No tienen mucha ciencia. Si eres guitarrista apréndetelos y no preguntes. Si eres teclista, o no sabes tocar nada, (en ese caso compra un teclado de juguete en los chinos) puedes hacer tríadas y de ahí empezar a hacerte el alternativo poniendo notas que no vienen a cuento. Pero siguiendo en la línea educativa de la entrada, ¿qué es una secuencia de acordes? (pregunta para quesito) Pues una secuencia de acordes son varios acordes tocados unos detrás de otros.

INTERVALOS

Un intervalo es la “distancia” entre dos notas musicales. Normalmente se emplean los grados de la escala diatónica mayor como referencia, aunque también se puede medir por tonos y semitonos. Hay además, varias nomenclaturas que deben sonarte para que no te pierdas en lo referente a los intervalos. El “protocolo” a seguir para nombrar los intervalos es:

Decir el grado que ocupa la nota más alta (o aguda) con respecto a la más baja como un numeral ordinal en femenino.

Hacer referencia a la nota más baja (o grave).

Ejemplo: “Sol” es la quinta de “Do”.

Además, existen algunas “coletillas” que se le ponen al intervalo para cubrir todas las posibles “distancias” entre notas de una escala. Estas “coletillas” pueden sonar a chino pero es muy fácil aprenderlas:

  • Las segundas, terceras, sextas, y séptimas pueden ser mayores (si son exactamente el segundo, tercer, sexto y séptimo grado de la escala tónica de la nota baja) y menores (son las mayores restándoles un semitono).
  • Las cuartas pueden ser justas (si son el cuarto grado de la escala tónica de la nota baja) o aumentadas (lo mismo que las justas pero sumándole un semitono)
  • Las quintas pueden ser justas (igual que las cuartas pero en el quinto grado), aumentadas (aumentando un semitono) o disminuidas (lo mismo que las justas pero restándole un semitono).

Y ahora, un poco de vocabulario:

Riff: Frase musical tocada al inicio o entre las estrofas de una canción. A veces el mismo riff puede valer de base para la canción.

Base: Serán los acordes básicos de la canción, o la melodía de fondo, dependiendo del contexto.

Por ahora doy por terminado el primer artículo sobre conceptos básicos de música. Sé que son muy básicos, pero mejor dejarlos claros para que luego la gente no se pierda. En otro momento haré una entrada como está pero de más nivel. ¡Un saludo!